
Bueno después de mucho sufrir y pasar 24 horas en la maravillosa maternidad en que no tenían ni camas, ni paritorios, ni ganas de ingresarnos, ni mi bebé ganas de salir, pudimos por fin a las 4:45 de una mañana soleada de San Pablo, ver por primera vez a mi niña, y comprobar que todo lo que habíamos sufrido, y todas las posibles quejas, reclamaciones, cansancio o cualquier otra cosa que pudimos sentir, automáticamente se te olvidan cuando coges en tus brazos al primer bebé que sabes que es tuyo para siempre, que nadie te lo puede quitar y que depende absolutamente de ti para tener un crecimiento sano y un desarrollo completo. Sentir en tan sólo 5 minutos cómo tu vida da un cambio tan radical, y sientes que te invade un sentimiento de responsabilidad, alegría, no sabes qué hacer, tienes ganas de echarte a llorar, de gritar al cielo que tienes la niña más bonita del mundo, de quedarte a solas con ella y no separarte nunca de su lado.
Bueno chic@s, de verdad que sólo espero que entendáis que es una sensación única, y que tenéis que hacer un esfuerzo en vuestra imaginación ya que creo que no soy capaz de haceros comprender las sensaciones tan diversas que se te pasan por la cabeza.Sólo debéis saber que todo lo que hayáis pensado que ocurrirá no es suficiente, es aún mucho más intenso y os aseguro que más bonito.
Bueno chic@s, de verdad que sólo espero que entendáis que es una sensación única, y que tenéis que hacer un esfuerzo en vuestra imaginación ya que creo que no soy capaz de haceros comprender las sensaciones tan diversas que se te pasan por la cabeza.Sólo debéis saber que todo lo que hayáis pensado que ocurrirá no es suficiente, es aún mucho más intenso y os aseguro que más bonito.
No comments:
Post a Comment